jueves, 30 de octubre de 2008

DE LA LEALTAD: UNA APROXIMACIÓN

En la historia política de nuestro partido un asunto de trascendental importancia ha sido la contradicción entre la lealtad y la traición. La base fundamental de quienes nos asumimos comunistas hoy, está en la lealtad a los principios que inspiran nuestra acción. Y estos no son, ni pueden ser, sino los sustentados, desarrollados, sostenidos y llevados a la práctica por el Materialismo Histórico y Dialéctico.

En ese sentido, nuestra existencia (CNC) es prueba de esa contradicción. Significa el sostenimiento de estos principios en la práctica orgánica. Coherente es que los principios del Materialismo Histórico y Dialéctico necesiten de un ente organizado que los potencie y desarrolle en la lucha por la transformación social, que permita proyectarnos hacia la realización de un proyecto socialista y popular. En consecuencia la refundación del Partido Comunista en Guatemala, es la tarea.

De lo anterior, debe desprenderse que cuando descalificamos a alguien llamándole desleal o traidor, es porque éste habiendo conocido y habiéndose comprometido con estos principios y en su calidad de directivo, decretaron la liquidación de nuestro partido a espaldas de la militancia y callando las voces que se pronunciaban contra esa maniobra. No les importó dejar huérfano de su ideología y su partido a la clase trabajadora. Todo lo contrario, están empeñados en mantener partidos electoreros con programas y estrategias neoliberales.

Evidentemente, cuando se trata de organizaciones ajenas al partido de los comunistas, no estamos en calidad de calificar o descalificar a su militancia, ya que nuestra crítica es a quienes traicionaron los principios del proletariado mundial. Las otras organizaciones son de ideología idealistas (reformista, socialdemócrata, “pro-socialista”, etc.), lo que es decir, en estos tiempos, cómplices sistémicas de este régimen capitalista, neoliberal y dependiente.

Puntual.

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