martes, 28 de octubre de 2008

EL POR QUÉ DEL PARTIDO DE LA CLASE OBRERA

La lucha de la clase obrera no debe limitarse a la organización sindical, campesina u otra forma de lucha gremial. Requiere también una organización política dirigida a destruir el sistema sobre el cual se sostiene su condición de clase explotada, oprimida y en condición de pobreza y pobreza extrema.

Este sistema, llamado capitalismo, está basado en la propiedad privada que mantiene la burguesía local y mundial sobre los medios de producción como la tierra, fábricas, tecnología, etc. Este sistema se cimienta en que la clase obrera esencialmente sólo posee su fuerza de trabajo la cual vende a la burguesía a cambio de un salario. En concreto, la clase obrera vende su fuerza de trabajo en las fábricas, fincas, bancos, comercios, constructoras, etc. que son propiedad burguesa. Por esa venta de trabajo, la clase obrera guatemalteca percibe salarios de hambre, condiciones de trabajo inhumanas, sin acceso digno a salud, educación, vivienda, vestido, trabajo, recreación, y sin el derecho a organizarse debido a la represión patronal y estatal. Estas condiciones se agravan aún más en el caso de quienes viven en el área rural, las mujeres y los niños. A esto se suma la gran parte de la clase obrera que se mantiene desempleada, migrando para sobrevivir, etc.

Este sistema permite que la burguesía se apropie de todo: de los recursos nacionales, de nuestra fuerza de trabajo y de lo que producimos fundamentalmente nosotros, de las ganancias que producimos, de nuestros salarios (a través de vendernos mercancías y servicios malos y a precios abusivos) y de nuestras prestaciones (por ejemplo cuando nos despiden sin salario y prestaciones). Se apropian del Estado y sus empresas (Guatel, Empresa Eléctrica, Correos, IGSS, etc.) para usarlas en función de sus intereses, de los impuestos que no pagan, que se roban o eluden. Se apropian de todo lo que podría generar bienestar a la clase obrera.

Para reproducir la explotación y la apropiación, la burguesía debe mantenernos bajo su dominio, el cual sostiene con engaño y represión। Para esto ha estructurado su poder como sistema, ha creado leyes (quellaman estado de derecho) y utiliza al Estado como su principal instrumento para reproducir su poder y su dominio en nuestra contra. Así sucede cuando nos engañan con elecciones, haciéndonos creer que por esa vía se pueden cambiar las cosas, nos engañan cuando nos dicen que la democracia (su democracia burguesa) es el único sistema político posible, nos engañan cuando nos dicen que gobiernan para todos cuando en realidad gobiernan para mantenernos dominados y para beneficiar a la burguesía, para beneficiar a los grandes empresarios nacionales y extranjeros, tal y como sucede hoy con el gobierno de Berger. Nos engañan, por ejemplo, con mesas de alto nivel, con pactos, con consensos, con negociaciones. Cuando el engaño no funciona para dominarnos, entonces utilizan la fuerza y la represión para evitar y aplacar nuestra organización y nuestra lucha.

La explotación, la apropiación y el dominio que mantiene bajo el yugo a la clase obrera, sólo pueden vencerse con la destrucción del ese sistema capitalista, el sistema que reproduce la explotación, la opresión, la desigualdad, la exclusión y la discriminación que afecta a la clase obrera.

Sin embargo, para destruir al capitalismo, la clase obrera sólo tiene un sistema alternativo: el SOCIALISMO. Nosotros, los obligados al trabajo, los sometidos a una relación de explotación, a la generación de riqueza para otros, a la producción de mercancías que no servirán para nuestra liberación sino que reproducirán el bienestar de la burguesía y nuestra esclavitud y dominación. Nosotros, como clase obrera, sólo tenemos la alternativa del SOCIALISMO. El SOCIALISMO es el único sistema con principios y objetivos radicalmente distintos al capitalismo, que se orientan a beneficiar a todo el Pueblo.

El SOCIALISMO es el único proyecto de la clase obrera, un proyecto en marcha, un proyecto de libertad, igualdad y fraternidad, fundado en el Ser Humano. El SOCIALISMO es una nueva forma de comunidad, en la que los individuos se relacionan, se organizan y deciden cooperar para satisfacer sus necesidades individuales y colectivas y para garantizar que no habrá explotación, que unos pocos no se apropiarán de lo que es de todos, que no habrá sometimiento। Construir el SOCIALISMO es nuestro Proyecto.

Y para luchar contra el capitalismo, contra la burguesía nacional y mundial, la clase obrera debe crear su propio instrumento político: un partido obrero, un partido de clase, un partido antiimperialista, un partido con un programa de la clase obrera, con una estrategia revolucionaria, un partido que no caiga en el juego de la burguesía y de su sistema. La burguesía ya tiene sus partidos, además de otros partidos que se someten a su juego. Nosotros, la clase obrera, necesitamos nuestro propio partido.

El Primero de Mayo es una fecha histórica de la clase obrera. Los mártires de Chicago perviven en nuestra lucha. Hoy Primero de Mayo es un día para fortalecer y reencauzar en sus principios al movimiento obrero y para construir el vehículo para transitar al SOCIALISMO:

EL PARTIDO DE LA CLASE OBRERA
Guatemala, mayo 2004.

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