miércoles, 29 de octubre de 2008

GANA-BERGER: UN GOBIERNO DE CLASE INCAPAZ

GANA-Berger se caracteriza por ser un gobierno integrado por el principal bloque de la burguesía, es decir, de las principales fracciones de capitalistas con presencia en el país। De hecho es una fuerza articulada pero fraccionada en distintos partidos políticos (PSN, MR, UD y ahora el Unionista) y fuerzas económicas entre las cuales se encuentran los principales sectores económicamente poderosos: los azucareros (los Arzú), cafetaleros, comerciantes (como los Paiz), industriales (como los Castillo), finanzas (Bancafe, Banco Uno, Banco Industrial, entre otros), petroleros y mineros, militares (encabezados por la llamada Cofradía y Avemilgua) e intelectuales orgánicos ascensionistas (como el CIEN, ASIES, Eduardo Stain y compinches). Sus contradicciones con otras fuerzas económicas (con la familia Gutiérrez Bosch—Campero—Multiinversiones o los Ríos Montt) y políticas (con el PP, FRG, PAN y UNE) son secundarias, posibles de quedar atrás, tal y como quedó demostrado con la alianza que ahora mantiene con el FRG.


Pero además, GANA-Berger representa la alianza entre este bloque de la burguesía con intereses extranjeros: aquí sobresalen dos: 1) con aquellos intereses del capital transnacional expresado en las grandes empresas o corporaciones que tienen intereses en Guatemala, tal el caso de las corporaciones farmacéuticas, petroleras, mineras, entre otras, y, 2) con los intereses de Estados Unidos que sigue ejerciendo control y dominio geoestratégico en Guatemala y evidentemente en gran parte de Latinoamérica y el mundo, de forma directa a través de su Embajada, su ejército con presencia en nuestro territorio, la AID, y de forma indirecta a través del FMI, BM, BID, OMC.

Un gobierno para la burguesía y el capital transnacional


El actual gobierno se ha caracterizado por dirigir su esfuerzo a beneficiar a la burguesía nacional y transnacional। Carece de un proyecto nacional porque no es su interés. Su interés esta en desarrollar un proyecto exclusivamente empresarial, el cual se ha caracterizado por cuatro líneas principales de acción: 1) La reestructura y reducción del Estado –a lo cual llaman modernización—, que ha significado despido de trabajadoras y trabajadores, el debilitamiento y la búsqueda de privatización de los hospitales públicos, IGSS, USAC, Institutos de educación media, CHN, pensiones de jubilados, etc. Se estimula, antes que el servicio del Estado, la estrategia de demanda y oferta de servicios privados, con un enfoque empresarial (lo rentable se lo concesionan a los empresarios y lo no rentable lo sigue mal atendiendo el gobierno) y se busca permanentemente trasladar recursos al empresariado, por ejemplo con el endeudamiento del Estado; 2) La creación de certeza jurídica para los negocios de sus empresas y aquellas que se interesan por explotar los recursos naturales y humanos de Guatemala, lo cual ha significado el intento por realinear a las instituciones del Estado (CC, MP, CSJ, CGCG, SAT), iniciar reformas al sistema judicial, desalojo de campesinos y pobladores, concesión de áreas protegidas, Etc.; 3) la promoción del comercio exterior, especialmente de lo producido por el capital transnacional y los grandes empresarios nacionales, línea en la cual resalta la producción de maquila donde obtienen grandes ganancias a costa de bajos salarios, jornadas laborales de 10 ó 12 horas, condiciones de trabajo insanas y de riesgo, incumplimiento de prestaciones laborales, prácticas empresariales delincuenciales con la huida de los propietarios con su maquinaria, acoso sexual; 4) el desarrollo de megaproyectos (aeropuerto, puertos, carretera en la franja transversal del norte, hidroeléctricas, entre otros) que concesiona a sus empresas y que se enmarcan en el saqueo que se promueve con el Plan Puebla Panamá, el Tratado de “Libre” Comercio entre Centro América y EE.UU. Estas cuatro líneas, como se podrá observar, poseen un eje fundamental: perseguir la máxima ganancia de las grandes empresas nacionales y transnacionales, utilizar y saquear al Estado, mantener el modelo de acumulación vía la sobreexplotación de la fuerza de trabajo, de los recursos naturales, la especulación financiera, el aprovechamiento de remesas, el lavado de dinero, etc. Esto hace del actual un gobierno empresarial y entreguista de los recursos nacionales y del Estado al capital nacional y al capital transnacional por ejemplo, prohibiendo la venta de medicamentos genéricos, permitiendo la explotación minera a cielo abierto, atentando contra áreas protegidas y amplias zonas habitadas por comunidades campesinas en Petén. Incluso, se ha dedicado a mantener los privilegios de castas: aumento y traslado de fondos al Ejército, cediendo el control de ramas estratégicas (aduanas, migración y otros negocios) a grupos de militares y ex militares, pago a las PAC.


El carácter e interés de clase del gobierno GANA-Berger, incluye un desinterés total en los problemas nacionales. Mientras se dedican a realizar sus negocios, la clase trabajadora y las grandes mayorías experimentamos un aumento, agudización y deterioro de nuestras condiciones de vida. Esta realidad se expresa en la crisis agraria, el aumento del desempleo, del trabajo y explotación infantil, de los precios de los productos de la canasta básica y servicios como energía eléctrica, agua, combustibles, teléfono, etc. El incumplimiento de obligaciones (salario mínimo, IGSS, prestaciones laborales) de empresarios hacia los trabajadores es cotidiano, la migración y desintegración familiar aumenta, se deterioran los servicios públicos como educación, salud, seguridad social, etc. En general, padecemos un aumento de la explotación, la desigualdad social, la pobreza y pobreza extrema (más del 60% de la población). La delincuencia, la violencia y las ejecuciones extrajudiciales en aumento nos mantienen en zozobra. El ambiente padece de un deterioro provocado por la acción empresarial, la complicidad del Estado y la falta de una relación armónica de quienes habitamos este territorio con la naturaleza. Además, se agudizan las manifestaciones más visibles de opresión, discriminación y racismo hacia los pueblos indígenas, hacia las mujeres y los jóvenes.

En conclusión, mientras el bloque en el poder con GANA-Berger se dedica a acumular riquezas, las demandas y necesidades sociales son postergadas y desechadas con tácticas dilatorias como: diálogos, negociaciones, mesas, comisiones y discursos.

Incapacidad gubernamental

Para ocultar su orientación real y su desinterés en la problemática nacional, el gobierno ha implementado una serie de medidas publicitarias y se ha orientado a la persecución de funcionarios corruptos de la anterior administración, la cual está “pendiente”। Mientras, se ha dedicado a ocultar los casos de corrupción protagonizados por sus propios funcionarios.

Pero, además, el gobierno de GANA-Berger posee una característica que también lo define: su incapacidad। Ha sido incapaz de frenar la violencia, la delincuencia, la corrupción y el crimen organizado que se ha enraizado en la iniciativa privada y en el Estado y que presentan claramente tintes de violencia política y de clase. Ha llegado a tal grado su incapacidad y desesperación que ha nombrado a inexpertos en el Ministerio de Gobernación, ha militarizado nuevamente la seguridad pública y ha recurrido a interpretaciones y prácticas fascistas para combatir estos flagelos. La persecución, amenazas, allanamientos y ejecuciones extrajudiciales en contra de miembros y activistas de organizaciones sociales y ONGs --últimamente contra activistas de Derechos Humanos-- han aumentado considerablemente. Ha sido evidente la utilización en las ejecuciones extrajudiciales de métodos utilizados por el ejército y la judicial durante la época de mayor represión. La realidad es tal: más de 300 asesinatos de mujeres, jóvenes, sacerdotes y alcaldes.



Este gobierno ha sido incapaz de iniciar la solución a la conflictividad agraria y a la crisis del modelo agro exportador. En materia de impuestos, ha sido cómplice de la gran evasión y elusión e incapaz de delinear soluciones reales a la crisis fiscal. Igual sucede con la explotación que empresas transnacionales hacen de nuestros recursos petroleros y mineros, los cuales esta entregando al mejor postor. En materia de salud y educación, evaden asumir el papel que le corresponde al Estado y han continuado sus acciones para privatizar los servicios sociales vitales.

Solo el Pueblo, salva al Pueblo



Nuestra famosa consigna popular sigue vigente hoy más que nunca। A seis meses del gobierno GANA-Berger, la única esperanza sigue estando en el pueblo, en todas y todos nosotros, en nuestra capacidad para organizarnos, movilizarnos y luchar por nuestras demandas, por articularlas en un programa de lucha que nos encamine a construir una nueva sociedad y un nuevo Estado, para avanzar en la construcción del Socialismo como el único sistema alternativo orientado a la justicia.

Julio, 2004.

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