jueves, 30 de octubre de 2008

GOBIERNO Y EMPRESARIOS OPUESTOS AL SALARIO MÍNIMO

El salario mínimo actual para actividades agrícolas es de Q42.46 y para las no agrícolas de Q43.64. Este salario mínimo resulta insuficiente para cubrir la canasta básica vital que satisfaga las necesidades fundamentales y vivir dignamente, la cual requiere de Q.2804.00 mensuales. Para el colmo, la explotadora burguesía financiera (usurera y ladrona), comercial (especuladora de precios), industrial (maquilera) y la oligarquía terrateniente, incumplen con pagar el salario mínimo a la mayoría de las y los trabajadores.

En este marco, la Comisión Nacional del Salario tiene como tarea proponer un aumento anual del salario mínimo. Sin embargo, al estar integrada por representantes de los empresarios, del gobierno y de la clase trabajadora, los trabajadores nos encontramos en desventaja pues empresarios y quienes están en el gobierno tiene los mismos intereses: enriquecerse a costa del hambre del pueblo.

Así las cosas, tanto empresarios como el gobierno burgués de Oscar Berger, impidieron que se lograra un incremento del 50% al salario mínimo para los trabajadores del campo y la ciudad, propuesto por los representantes sindicales.

Según lo indican los procedimientos de la burguesía en el poder, al no darse un acuerdo en la Comisión del Salario, la decisión queda en manos del presidente. Esto deja en desventaja a la clase trabajadora siendo que el actual gobierno no está de acuerdo con el aumento al salario mínimo y, por el contrario, pretende que el pago al trabajador sea por productividad.

Con la propuesta de pagarnos por productividad, lo que persiguen los empresarios es que trabajemos más y pagarnos menos. Por ejemplo, que se nos pague por producto y no por quincena o mensual, con lo cual evitarían pagarnos días de descanso, vacaciones, aguinaldo, bono 14, seguridad social, entre otros beneficios que hemos logrado con base en la lucha de nuestra organización sindical. Es decir, quieren sobre explotarnos aun más.

Ante estos intentos para profundizar nuestra explotación y la posible decisión del gobierno de Berger para que se nos pague por productividad, los trabajadores y trabajadoras, debemos organizarnos, fortalecer nuestras organizaciones, sustituir a las camarillas enquistadas y movilizarnos en contra de estas pretensiones burguesas y a favor de nuestros intereses como clase trabajadora.

Guatemala, noviembre 2006.

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