jueves, 30 de octubre de 2008

LA FORMACION DE CUADROS

Una de las más grandes dificultades de toda organización política es la formación de cuadros. Esto se ha tornado mucho más dramático para el partido comunista en Guatemala, no solo en el pasado sino en el presente. En las actuales circunstancias la situación es más difícil debido a que, tenemos en contra todas las condiciones subjetivas en las que nos vemos inmersos todos los días, tanto a nivel nacional como internacional. Sin embargo, no sucede lo mismo con las condiciones objetivas, ya que estas favorecen nuestra causa, pero aun no podemos aprovechar adecuadamente; primero porque estamos sometidos al constante bombardeo ideológico que el capitalismo y las burguesías locales despliegan sobre toda la sociedad por el precario nivel de desarrollo organizativo que a la fecha hemos logrado. La burguesía no duerme mientras nosotros no terminamos de despertar.

Lo anterior pone el acento directamente en la cuestión fundamental de la creación del partido comunista en Guatemala, exigiendo
como prioridad de primer orden la selección de los elementos, hombres y mujeres, que nos convertiremos en militantes, en camaradas, pero, antes debemos pasar por un proceso de reeducacion a través del cual adquiramos la formación teórica-ideológica de manera voluntaria, nacida del deseo de explicarnos cualitativamente la realidad social en la cual vivimos, y por el compromiso de luchar por el pueblo y para el pueblo, dispuestos al sacrificio en la búsqueda de justicia y libertad, que finalmente nos conduzcan a ser los protagonistas de los cambios sociales que la sociedad necesita, para que de una vez termine la explotación del hombre por el hombre.

Por lo que, una escuela de cuadros, cuyo objetivo central sea la formación de militantes, tiene que proveernos de los conocimientos científicos que nos permitan entender la realidad que viven los obreros y trabajadores en general dentro del sistema capitalista y en particular los de nuestra sociedad dependiente y atrasada, víctima de los explotadores locales y globales.

Esto significa que debe facilitarnos el mínimo de conocimientos sobre el encadenamiento de la naturaleza, que es lo mismo que decir de la materia y que se conoce en el pensamiento científico como concatenación de todas las partes y/o fenómenos, el cual genera la posibilidad para desarrollar el pensamiento dialéctico, en el cual juegan un importante papel ciencias como la filosofía, la sociología, la economía política y finalmente la teoría del socialismo científico desarrollada por y desde Marx. Debemos ser críticos y auto-críticos; para esto requerimos fundamentos de la ciencia política, especialmente de la teoría del partido de la revolución socialista, y de lo que significa la construcción de una sociedad radicalmente humanista.

Se debe tener claro aquí, que se trata de hacer nuestro el pensamiento científico. Por lo tanto, la escuela de cuadros tiene que atender a los obreros, por ejemplo, a los compañeros obreros de la economía informal, dándoles los instrumentos de análisis sobre su propia condición de clase social, que esta en potencia en sus mentes. Así mismo a los compañeros provenientes de las capas medias de la sociedad que se identifican y sienten la causa de lucha del pueblo.

El pensamiento científico permitirá la adquisición de conciencia de clase y conciencia social suficientes para garantizar el éxito de la revolución popular.

En este contexto resulta imprescindible contar con militantes claros, confiables para un eficiente impulso del desarrollo del partido comunista en Guatemala, pues, cuando los militantes no tienen una formación teórica-ideológica sólida y definida, da como resultado, sujetos ambiguos individual y socialmente. Así no se puede esperar que la militancia se fortalezca y con ello avance la formación del partido comunista, si muchos compañeros actúan simplemente por lo que conocemos como materialismo espontáneo, porque se conmueven ante la injusticia que provoca el sistema capitalista en ellos mismos y en los demás, es decir, actuar caritativamente y no solidariamente, sin llegar a comprender la trabazón dialéctica que hace que las cosas sean como son y que requieran su transformación radical. Por ello, la Escuela de Cuadros es una necesidad para evitar el dogmatismo, el verticalismo y la manipulación.

La reeducación política permitirá adquirir los conocimientos y la disciplina que requerimos para impulsar la toma del poder y la construcción del Socialismo.

Enero, 2005.

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