jueves, 30 de octubre de 2008

SIPACAPA: UNA LUCHA EJEMPLAR

En nuestro Venceremos No. 7 (primera época), analizamos las características de la exploración y explotación minera en Guatemala. Especial atención dimos a la complicidad entre las empresas mineras (como expresión de la burguesía transnacional y la burguesía local) y el Estado guatemalteco (instrumento de la burguesía
guatemalteca). Ambos, empresas mineras y el Estado, han diseñado leyes y políticas mineras para beneficiar al capital transnacional a costa de la salud, el ambiente y la sobrevivencia del pueblo guatemalteco y a costa de los intereses nacionales.

En esa dirección hoy queremos rendir un justo homenaje al pueblo indígena sipacapense, el cual se encuentra ubicado en el municipio de Sipacapa, departamento de San Marcos. Ellos nos brindaron una lección de valentía, decisión e inteligencia para librar la lucha en contra de la empresa minera transnacional Montana, la cual en complicidad con el gobierno de GANA-Berger, pretende la explotación de minerales a cielo abierto en
comunidades de este y otros municipios del país y, con ello, continuar la expoliación de nuestro país.

No obstante, sus macabros intereses no contaron con la existencia de un pueblo informado sobre los efectos que causa este tipo de actividad expoliadora y, a partir de ahí, con la oposición a la actividad de dicha empresa transnacional en su territorio.

Tampoco contaban con la existencia de un pueblo con tradición organizativa, basada en la comunidad, en sus formas de autoridad, en procesos de toma de decisiones colectivas, en valores cimentados en la vida y la resistencia.
El pueblo sipacapense escogió la Consulta Popular como mecanismo principal para enfrentar este peligro. Un mecanismo que se constituyó en un ejemplo de participación ciudadana popular y democrática, basada en el Código Municipal (Artículos 64 y 66), en el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la OIT y en la
Ley de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural.

Adicionalmente, con su fuerza social y política no dejaron otro camino al Alcalde Municipal que el de convocar a todos los mayores de 18 años para votar en dicha consulta, con lo cual dicho mecanismo de decisión ciudadana adquiría, además de legalidad, legitimidad institucional.

Con una participación de dos mil 564 personas, el 18 de junio de 2005, el pueblo de Sipacapa votó mayoritariamente en contra de la exploración y explotación minera a cielo abierto en su territorio. Una mayoría de dos mil 448 personas y 11 de las 13 comunidades votaron en contra, mientras una minoría de
35 personas votaron a favor de dicha explotación.

Esta decisión popular se basó en el derecho a la participación democrática, utilizó procedimientos propios del pueblo indígena sipacapense y se fundamentó en leyes nacionales. Con legitimidad política y jurídica y con el apoyo solidario de muchas organizaciones y pueblos, el pueblo sipacapense logró lo que ningún partido u
organización política habría logrado por otros medios, mucho menos por la vía parlamentaria. Logró enfrentar con éxito al capital transnacional y al poder servil de la burguesía que hoy nos gobierna.
Pero esta lucha, que nos pertenece y corresponde librar a todas y todos los guatemaltecos revolucionarios, no ha terminado. Existen otras leyes y artimañas que la burguesía local y transnacional ha diseñado y está utilizando para revertir la decisión popular del pueblo sipacapense. Por eso han interpuesto recursos judiciales y de inconstitucionalidad para invalidar la decisión popular, sabiendo que pueden manipular
otras leyes y utilizar a sus peones en los juzgados y en la Corte de Constitucionalidad para garantizarse un resultado que favorezca a sus intereses y declarar inconstitucional la Consulta Popular de Sipacapa.

LA AMENAZA CONTINÚA
Empresas mineras como la Gladis Gold Ltd. y sus subsidiarias Montana Exploradora y Entremares S.A., la Golden Resources y su subsidiaria Compañía Minera El Cóndor S.A., Aurogin Resources y su subsidiaria Rocas El Tambo S.A., pretenden explotar minerales en Huehuetenango, El Quiché, Totonicapán, San Marcos, Alta Verapaz, Baja Verapaz, Petén, Escuintla, Jutiapa, Jalapa, Izabal, Chiquimula, Retalhuleu y Guatemala. Siguen obteniendo licencias de exploración y explotación minera y continúan con sus proyectos de explotación.
Pretenden apropiarse de los recursos nacionales y afectar a nuestras comunidades y nuestros pueblos.

En ese sentido, el gobierno de GANA-Berger continúa con su política entreguista y servil pues sigue concesionando territorios para la exploración y explotación minera y sigue empeñado en aprobar una Ley de
Minería que garantiza los intereses de las empresas mineras, pero no toma en cuenta la validez que deben tener las decisiones de los guatemaltecos tomadas en las consultas populares a nivel municipal.

El gobierno, como siempre, MINTIÓ cuando afirmó que se detendrían las concesiones mineras y que se aprobaría una ley de minería en beneficio de las comunidades y municipios, que las protegiera para garantizar que no sufran daños ambientales y a la salud humana y que validara las consultas populares. El gobierno
sigue apoyando a las empresas mineras y oponiéndose a las consultas populares, a las demandas y propuestas de las comunidades, municipios y organizaciones que están proponiendo una Ley de Minería que proteja al ser humano y a las comunidades.
RESISTENCIA POPULAR: LA ALTERNATIVA

La experiencia de Consultas Populares en Sipacapa y otros pueblos la hemos desaprovechado. No hemos valorado concretamente la Consulta Popular como mecanismos de movilización, decisión y como una parte importante de la estrategia para resistir ante estos y otros intentos de la burguesía local y transnacional y su poder económico y político, para enfrentar al gobierno cómplice y servil de GANA-Berger y a todos los partidos y organizaciones que no se comprometan en denunciar y luchar contra la minería.

Para hacerlo debemos avanzar con decisión y con planes que nos garanticen resistir con el mayor éxito posible. Para ello reiteramos nuestro llamado a la insumisión y resistencia popular como única vía para
lograrlo.

Nuestras acciones deben ser:
1. Informar al pueblo sobre el crimen que representa la minería a cielo abierto.

2. Impulsar y apoyar la resistencia que están desarrollando pueblos como Sipacapa, Totonicapán, Sololá, San
Vicente Pacaya y otros, contra la minería y contra los intentos de apropiarse del agua y otros recursos estratégicos para la vida y el desarrollo de dichos pueblos y del país en general.

3. Movilizar al mayor número de organizaciones para solidarizarse con las comunidades y pueblos que estén
resistiendo a la minería. En esa dirección es necesario apoyarnos en todas aquellas fuerzas evidentemente
anticapitalistas y antiimperialistas.

4. Luchar por una Ley de Minería que proteja y beneficie a las comunidades y municipios, pero sin pensar que esto resuelve el problema. La resistencia no debe parar.

Frenar los intereses del capital transnacional y del poder oligárquico de nuestro país que el compromiso sólo se logrará con la lucha organizada y decidida para resistir a sus intereses y políticas.

Viva la lucha popular de Sipacapa y de todos los pueblos guatemaltecos.
Viva la resistencia contra la Minería.
Guatemala, marzo 2006.

Archivo del blog