jueves, 2 de abril de 2009

IDEAS PARA LA REVOLUCIÓN GUATEMALTECA

La Revolución no puede sino ser un proceso permanente, de lucha tenaz y constante por lograr los cambios necesarios para liberar a la clase obrera y trabajadora en general del yugo de la explotación, a los pueblos indígenas y las mujeres de la opresión hasta lograr que nuestro pueblo viva en paz y feliz.

Esto es lo que perseguimos las y los comunistas. Esto ha llevado a que muchos compañeros y compañeras hayan entregado inclusive su vida por la conquista del poder y para la construcción del Socialismo, como único sistema capaz de lograr la paz y felicidad, que no puede ser más que paz y felicidad sin hambre, con trabajo, con seguridad y protección, con escuelas, con salud, con soberanía, con solidaridad y con dignidad.

Pero qué es ser revolucionario hoy, qué es hacer la Revolución hoy en Guatemala. Uno cuestión es clara: la estrategia electoral está logrando que la izquierda y que los revolucionarios sean cooptados por un sistema diseñado para que, con la “participación” política establecida por la oligarquía y el imperialismo, legitimemos este remedo de democracia cada cuatro años. La estrategia tampoco pasa por las luchas sectoriales que imponen agendas de cooperación o agendas parciales; sino por un proyecto que desde su carácter antiimperialista, anti patriarcal y antirracista se defina en un proyecto por el Socialismo, integrador de todas las luchas necesarias.

La Revolución Guatemalteca hoy no pasa por las elecciones. Pasa por la lucha popular que en su enfrentamiento contra el capital nacional y transnacional y contra el Estado como instrumento de dominio al servicio de la oligarquía y el imperialismo, permita articular, construir y madurar al sujeto revolucionario, el cual necesariamente deberá integrarse por el conjunto de los explotados y oprimidos. Pas por tener claridad que el bienestar popular sólo es posible sin propiedad privada sobre los medios de producción.