lunes, 20 de octubre de 2014

DEFENDER LOS LOGROS DE LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE SOLO ES POSIBLE PREPARANDO UNA NUEVA REVOLUCIÓN

¡A profundizar la lucha contra el neoliberalismo y forjar la alternativa democrática, popular y revolucionaria!

Guatemala afronta un creciente deterioro de las condiciones de vida de sus habitantes, el saqueo de su naturaleza y el aumento de la expoliación, mientras el Estado burgués se aferra a la violencia policíaco-militar como única respuesta del sistema capitalista a la resistencia y lucha popular. En tales condiciones, la conmemoración del 70 aniversario de la Revolución de Octubre es una oportunidad para reflexionar sobre la importancia histórica nacional e internacional de dicho evento de cara a la situación actual de lucha por el socialismo, la democracia y la paz en nuestro país y en el mundo.

En el ámbito nacional, la gesta revolucionaria del 20 de octubre representó el triunfo de la voluntad de cambio de un amplio movimiento social urbano popular frente al modelo oligárquico-terrateniente y su dictadura militar. La gesta revolucionaria es el punto culminante de la acumulación de fuerzas y la acertada estrategia de unidad de acción, en torno a un objetivo prioritario: la derrota de la dictadura militar para abrir paso a los cambios democráticos anhelados por amplios sectores de estudiantes, trabajadores, capas medias, la pequeña y mediana burguesía y un sector del ejército. Hoy como entonces, las distintas expresiones de la sociedad que desean la democracia tienen la oportunidad de promover la articulación de sus acciones alrededor de objetivos comunes.

La amplia concurrencia popular y democrática que posibilitó el cambio político permitió la elaboración de un revolucionario programa modernizador de las estructuras económico-sociales que a su vez permitieron nuevos cambios políticos en el país. La creación del IGSS, las transformaciones educativas y el fomento de la producción y el cooperativismo tuvieron un correlato político importante en la redacción de la nueva Constitución, la eliminación del trabajo forzado de los indígenas, el Código de Trabajo y el Estatuto de Autonomía municipal, de la seguridad social, la banca central, del deporte y de la universidad pública. Tales cambios posibilitaron la amplia base social refrendada en dos elecciones democráticas y abrieron paso a cambios más profundos en la estructura económica iniciados por el gobierno de Jacobo Árbenz.

El proyecto de modernización de la base económica iniciada por Árbenz, apuntó a la necesaria profundización de los cambios políticos y de la Revolución. La soberanía nacional en materia de generación eléctrica, recursos naturales, comunicaciones, finanzas y producción agrícola fue la antesala de la profundización de la Revolución. La importancia internacional de dichos cambios, radica en que fueron la materialización de una posibilidad: la de la revolución democrática y antiimperialista en Latinoamérica.

Hoy, cuando diversos sectores sociales conmemoran el 70 aniversario de la Revolución de Octubre, se impone la profundización de las luchas por la defensa de los derechos sociales, económicos y políticos de los pueblos. Esta lucha, que implica la defensa de los principales logros sociales de la Revolución, la resistencia comunitaria a los proyectos extractivos y la amplia movilización contra la remilitarización del país, debe apuntar a la organización y unidad de los más amplios sectores del país alrededor de un proyecto revolucionario de amplio aliento.

El neoliberalismo ha reforzado el carácter parasitario y guerrerista del capitalismo que amplía la destrucción de la naturaleza y amenaza seriamente la continuidad de la vida
humana en todos los rincones de la tierra. Por ello, se hace imperativa la vinculación de la lucha social y política en nuestro país a la lucha que libran otros pueblos y movimientos del mundo contra la guerra, el saqueo y la nueva colonización de sus países.

Los comunistas estamos convencidos de la necesidad de darle continuidad a la gesta revolucionaria del 20 de octubre mediante la lucha por el socialismo. Con ese claro horizonte, llamamos a todos los sectores del pueblo a persistir en sus luchas y fraguar la más fuerte articulación y unidad hasta forjar la alternativa popular, democrática, revolucionaria y antiimperialista de todos los pueblos de Guatemala.

¡Viva el 70 aniversario de la Revolución de Octubre!
¡Vivan los 70 años de lucha democrática y antiimperialista!
¡Por Guatemala la Revolución y el Socialismo!
Partido Guatemalteco del Trabajo