jueves, 5 de marzo de 2015

LA CONSULTA COMUNITARIA Y SUS ENSEÑANZAS

Por Ricardo Herrera
Los pueblos indígenas y mestizos aportan enseñanzas de valor histórico a la lucha revolucionaria en Guatemala. A partir de la manera en que históricamente se han organizado y han tomado decisiones, con la participación de sus autoridades, pero también de sus asambleas comunitarias, en cerca de 75 municipios se han auto-organizado Consultas Comunitarias de Buena Fe.
En estas consultas se ha preguntado: ¿Está de acuerdo o en desacuerdo con proyectos mineros e hidroeléctricos en sus territorios? En la totalidad de consultas, la decisión colectiva, participativa y democrática, ha sido ¡NO A LOS PROYECTOS EXTRACTIVOS! pues son sinónimo de expolio y muerte, antes que de bienestar social y garantías ambientales.

Entre muchas enseñanzas de esta experiencia,, sin ánimo de agotarlas en este artículo, podemos ver algunas de sus valiosas características y aportes para pensar en la lucha justa y necesaria en este momento histórico en el país:

1. En su perspectiva histórica, la resistencia de los pueblos por la defensa del territorio, constituye un esfuerzo por la protección y resguardo de la vida en todas sus dimensiones, de cara a los pro­yectos extractivos que, realizados irracionalmente sin ningún con­trol medioambiental, vulneran y destruyen la naturaleza y atentan contra toda forma de existencia de miles de comunidades y millones de seres humanos. L resistencia es expresión de defensa nada más y nada menos que nuestro hogar compartido: la Madre Tierra.
2. La resistencia de los pueblos se proyecta, en la actualidad, como la avanzada en el enfrentamiento al capital transnacional que, a través de distinto tipo de empresas (mi­neras, hidroeléctricas, agronego­cios, fincas, empresas de turismo, entre otras), extiende y profundiza el despojo de las trabajadoras y trabajadores de todos los países.
3. Las consultas se convierte así, en ejercicios de construcción de po­der popular maya, xinca y mesti­zo (en el caso guatemalteco), pues fortalece la experiencia y el cami­no que debe conducir a recons­tituir el poder de los pueblos. Es pues, un ejercicio fundamental en la construcción de sujeto político para la transformación de la reali­dad.
4. Las consultas realizadas han de­jado claro que minería, hidroeléc­tricas y agronegocios, al menos tal como están planteados, no son desarrollo para las comunidades y pueblos. Las comunidades se han revelado contra la idea dominante y los proyectos del supuesto desarrollo, impuestos por el capital y el Estado capitalista y militar.
5. Con la realización de las consul­tas comunitarias se busca la cons­trucción de una alternativa popular y democrática a la actual reali­dad de explotación, saqueo y mi­seria que viven los pueblos. Esta es una ruta de fortalecimiento para construir, desde ahí, un poder popular que permita avanzar en el enfrentamiento al capital, a la burguesía (local y transnacional) y sus Estados capitalistas.
Las consultas comunitarias, entonces, son una forma de participación democrática, nacida del poder del pueblo y la clase trabajadora. En este caso, de la comunidad rural, campesina, indígena y mestiza.
Las consultas comunitarias son un mecanismo para construir sujetos de transformación.

Son un mecanismo complementario a otros que, como la organización campesina y obrera, deben hacernos avanzar hacia la construcción del sujeto revolucionario.