jueves, 5 de marzo de 2015

LLAMAMIENTO A LA JUVENTUD

Vos tenés la fuerza incontenible del amor y la razón. Vos que sos rebelde ante la esclavitud, explotación, despojo, discriminación, racismo, crimen y corrupción. Vos que no aceptás ser masa inerte y sumisa al capital y su poder.
Con tu amor y pasión, con tu voz y canto, con tus versos y ensayos, con tus pinturas y esculturas, con tus gritos y puños, con tus ideas y caminos, con tus identidades y diversidades, con tus verdades, con tu rebeldía e inconformismo, recreá la utopía y cambiá este mundo de dolor.
No dejés que te digan: ¡no podés! y ¡no seas soñador! Que no sueñen y que se auto limiten los burgueses, oligarcas, militares, fascistas, y a sus comparsas y testaferros de antigüedad.
Creé en vos. Levantáte.
Ahí donde estás ahora, desde todo espacio: ¡levantáte! En la escuela, en la fábrica, en la finca, en la calle, en la iglesia, en la organización, en la comunidad, el pueblo y el barrio, en la ciudad y el campo, levántate y transformá todo lo que deba ser cambiado.

 Levantáte, para que la primavera brote en maíz, leche y flores, en tierra y trabajo, en solidaridad y fraternidad, en dignidad, soberanía y libertad, en auroras y arcoíris de sonrisas y alegrías.
Levantáte, mujer y hombre.
Recupera tus raíces y florecé, toma en tus manos el presente y construí el futuro, desplegá tus alas y levantá vuelo, sé un torrente incontenible primaveral.
Levantáte Juventud.
Con nosotros y con vos, hagamos todos juntos la Revolución.
¡Viva la Juventud!

¡Viva la Revolución!