martes, 16 de agosto de 2016

¿CUÁL ES LA TAREA DE LOS COMUNISTAS EN ESTE MOMENTO?

Editorial

Camino Socialista No. 16, julio 2016, Época 1.

Las décadas pasadas significaron grandes retrocesos en el campo popular, en nuestras luchas, en nuestra organización como fuerza revolucionaria. Los golpes que recibimos aún hoy se hacen sentir.

Es innegable que en estos últimos años la clase trabajadora y el movimiento revolucionario hemos sufrido fuertes ataques. Negarlo sería no ver la realidad, no entender nada de lo que está pasando. Sin dudas quedamos bastante diezmados. Esa es la situación actual, nos guste o no. Pero, en todo caso, perdimos una batalla, más no la guerra. La guerra continúa, pues mientras existan injusticias en el mundo, habrá reacción. Y esa reacción, esa respuesta ante cualquier clase de atropello, de explotación y opresión, eso es lo que impulsamos los comunistas. ¿Para qué la revolución en definitiva? Para construir un mundo de igualdad superando las actuales injusticias.

Ahora bien: seamos francos con nosotros mismos y permitámonos una autocrítica constructiva. Para impulsar la lucha con carácter verdaderamente revolucionario necesitamos clarificar nuestro proyecto partidario, como punto de partida elemental, básico. Sin propuesta organizada y sistemática, sin esa herramienta fundamental, es absolutamente improcedente pensar en tener incidencia. Por lo tanto, tenemos una gran tarea inmediata: definir el plan de acción (léase: programa del partido).

Pero junto a eso, y quizá tanto o más importante, tenemos otra gran tarea: CRECER COMO FUERZA POLÍTICA.

Esto implica crecer en número de militantes. Implica, asimismo, que nos desarrollemos como militancia consciente y organizada. Sin ambos aspectos no podemos pensar seriamente en cambiar nada. Nuestra tarea inmediata, nuestra estrategia urgente en el corto plazo es incorporar todos los militantes que sea posible.

Por supuesto, incorporar militantes no significa afiliar gente como si fuéramos un partido de derecha, o “cazar” adeptos, o ganar clientes. Ampliar la base militante es trabajar seria y profundamente en la incorporación de compañeras y compañeros convencidos de la necesidad de una transformación social, con ética y con compromiso. En otros términos: es ampliar nuestra base todo lo que se pueda, racionalmente, para tener todos los cuadros políticos que sea posible, con sólida formación teórica y con ética revolucionaria inquebrantable.

¡Esa es la tarea actual, camaradas!

Por tanto: ¡manos a la obra!

Hagamos crecer  fuertemente el partido:

¡Incorporemos compañeras y compañeros a la lucha revolucionaria!

¡Aportemos con todo nuestro esfuerzo y todos los recursos posibles!