miércoles, 23 de noviembre de 2016

DECLARACIÓN POLÍTICA EN EL 67 ANIVERSARIO DEL PARTIDO GUATEMALTECO DE TRABAJO

Los comunistas guatemaltecos conmemoramos el 67 aniversario de nuestro Partido en un contexto nacional de continuidad de la crisis gubernamental, caracterizado por las pugnas entre las élites empresariales, políticas y militares que buscan el control del Estado y sus bienes; por el descarado aumento de la injerencia estadounidense y por el paulatino crecimiento de las luchas de resistencia populares y comunitarias. En el plano internacional destaca el avivamiento del belicismo imperialista, especialmente de Estados Unidos, contra pueblos que como los de Sudamérica y Medio Oriente plantean una vía alternativa de desarrollo, progreso y paz.

A nivel internacional, el derrumbe de la Unión Soviética y la caída del socialismo europeo marcaron el inicio de una nueva época, que no suprime la necesidad histórica del socialismo, pero constituye una restauración conservadora de la dominación y la hegemonía capitalista neoliberal. La humanidad enfrenta una mayor y acelerada expansión del capital y sus violentas formas de reparto territorial, que implica la desterritorialización de los pueblos, el despojo de los bienes públicos, el extractivismo ampliado, la desregulación de la economía, la flexibilización laboral, la fragmentación del proceso productivo y nuevas formas de acumulación.

A estas dinámicas imperialistas corresponde un mayor despliegue de viejas y nuevas estrategias de dominación y conquista, como la expansión militar estadounidense por el mundo entero, especialmente en zonas de importancia geoeconómica y geoestratégica; la mayor injerencia en los asuntos internos de países no alineados o incómodos a sus intereses; las intervenciones militares y políticas mediante la planificación e impulso de golpes de Estado, tal como ocurrió en Ucrania y Brasil o como lo intentan en Venezuela. Ello explica por qué Estados Unidos amplía su presencia militar en el mundo bajo el argumento de combatir el terrorismo, el narcotráfico y la corrupción. En Centroamérica esta presencia se da a través de las bases militares de “Soto Cano” o Palmerola y de la Mosquitia en Honduras, de Comalapa en El Salvador y con las acciones del Comando Sur y la Fuerza de Tarea de Propósito Especial Aire-Tierra de Marines, que empezó a operar el 9 de junio de 2015.

A casi 100 años de la primera revolución socialista triunfante en Rusia, la violenta y peligrosa realidad del mundo, revalidan la importancia y necesidad histórica del socialismo. Pese a los problemas, errores y declive que el socialismo ha experimentado, constituye un referente en la derrota de la guerra imperialista y el mantenimiento de la paz mundial; en el avance científico, educativo y deportivo; en las conquistas sociales de los pueblos y las clases populares; y, la solidaridad mundial entre los pueblos y las naciones del mundo.

A nivel nacional, la crisis política de 2015 es expresión del des-ajuste estructural en el Estado neoliberal-mafioso controlado por grandes grupos corporativos y el crimen organizado. La firma de la paz y el fin del enfrentamiento armado en 1996 fueron aprovechados por las élites empresariales, el imperio yanqui y las redes políticas y militares corruptas, para profundizar las políticas neoliberales. Ello implicó un mayor sometimiento al capital global y permitió el saqueo del Estado a través de la privatización.

Sobre esa base se profundizó el extractivismo en el país, sin alterar la estructura agraria desigual y el sostenimiento de la producción para la exportación. Con la extensión de la matriz minero-energética y los monocultivos, entre otros, se intensifican las movilizaciones populares e interclasistas contra los efectos sociales desastrosos de este modelo depredador.

En ese contexto se impuso lo que en su momento caracterizamos como “salida controlada”, promovida por la clase dominante y la embajada de Estados Unidos. Frente a la propuesta de aprovechar la crisis para fundar un nuevo Estado incluyente, no patriarcal ni racista, o bien reformarlo en parte, se impuso la solución de continuidad. Las elecciones presidenciales, legislativas y municipales del 2015 constituyeron la base de esta salida de continuidad frente a la demanda ciudadana de suspender o posponer el proceso electoral. Esta salida controlada garantiza la continuidad de los grandes negocios, el robo de los bienes públicos y el despojo de las comunidades. Asegura el control del Estado por el poder económico tradicional con la tutela de la embajada estadounidense.

A pesar de esas condiciones, la represión y la criminalización de la protesta popular para facilitar la explotación y el despojo, la lucha y resistencia de la clase trabajadora y de los pueblos no ha cesado, y se abren las posibilidades de un nuevo ciclo de organización, articulación y protestas, que las élites locales y el gobierno estadounidense pretenden evitar. Las dificultades del actual gobierno permiten prever la emergencia de nuevas jornadas de indignación popular.

En esta paulatina emergencia y articulación social está presente el acumulado histórico de las luchas revolucionarias y populares del pueblo guatemalteco. Los comunistas somos parte de ese acumulado histórico, que nos impone hoy recuperar la coherencia política para enfrentar los desafíos de la lucha contra el régimen económico y político guatemalteco; para sumarnos a la lucha latinoamericanas por las transformaciones de carácter popular, multisectorial y plurinacional que pongan en el horizonte la construcción del Socialismo.

La historia de los comunistas en Guatemala se remonta a los años 20 del siglo XX; es una historia de lucha y compromiso con las trabajadoras y los trabajadores de los pueblos que conforman este país. En las distintas etapas de su vida, miles de militantes, dirigentes, cuadros, combatientes, simpatizantes y colaboradores/as de nuestro Partido han ofrendado su vida por la liberación de los/as oprimidos/as y explotados/as de nuestro y otros países. Los hechos reafirman la convicción de los comunistas de que sólo la lucha por el socialismo garantiza la defensa de la vida, la naturaleza y la liberación de todos los pueblos.

En su 67 aniversario, el PGT se compromete a redoblar la lucha anticapitalista y antiimperialista.

¡Viva el 67 aniversario del PGT!

Por Guatemala, la Revolución y el Socialismo


Camino Socialista No 18, Noviembre 2016, Año 3, Época 1.