miércoles, 23 de noviembre de 2016

Las tareas fundamentales de la clase trabajadora

Editorial

El capitalismo se basa en la explotación de las y los trabajadores. Los capitalistas (que pueden ser empresarios, terratenientes o banqueros) se hacen más ricos y poderosos con base en la riqueza que los trabajadores producimos y generamos cada día. Mientras ellos se quedan con esas riquezas, a los trabajadores les pagan verdaderos salarios de hambre. Ahí está una de las claves del por qué los ricos son cada vez más ricos y las grandes mayorías de trabajadores son cada vez más pobres.

Para demostrarlo, dos datos son importantes: el salario y el costo de la vida. ¡Fíjese usted, compañero trabajador y trabajadora del campo y la ciudad! Para el mes de agosto de este año, adquirir los alimentos necesarios para la subsistencia de una familia (Canasta Básica Alimentaria) tiene un costo de Q. 3,848.55, mientras el precio de los alimentos, salud, educación, vivienda, transporte, vestido y recreación (Canasta Básica Vital) alcanza la exorbitante cifra de Q 7,022.91. Pero ¿cuánto gana usted en la fábrica, en la finca, en el comercio, en la constructora, en el banco, en el colegio? Los trabajadores sabemos que cuando tenemos empleo o trabajo –cuando bien nos va–, no se nos paga lo necesario para cubrir nuestras necesidades familiares y para vivir dignamente.

Incluso, aunque trabajemos, no todos cobramos ese salario básico miserable. De hecho, 50% de trabajado-res y trabajadoras en las ciudades, y 90% en el campo, por puras maniobras injustificables de parte de la patronal, ¡ni siquiera cobramos ese salario mínimo de hambre! ¡Esa es la explotación que permite a los ricos ser cada día más ricos!

Pero no solamente. La política del Estado burgués está dirigida a garantizar los intereses de la clase capitalista, de la burguesía, y no los intereses de la clase trabajadora, de las grandes mayorías. Por eso ha establecido como política que los burgueses puedan pagar un salario que ni siquiera sirve para cubrir la canasta básica de alimentos. Veamos: el salario mínimo legal para el 2016 es de Q. 2,497.04, mientras que en la maquila es incluso más bajo: Q. 2,284.15. Es por ello que la lucha por un salario digno se constituye en esencial para la clase trabajadora. Para ello debemos organizarnos en sindicatos, ligas u organizaciones obreras y campesinas que, con coherencia de clase, se orienten a la defensa de nuestros intereses. Además, los sindicatos, ligas y organizaciones obreras y campesinas deben unirse para impulsar las luchas que requerimos en función de nuestros intereses.

Lo anterior pasa por limpiar los sindicatos y organizaciones actuales de aquellas dirigencias corruptas o que no están dispuestas a librar las luchas que necesitamos, cuidando de mantener a los honestos y consecuentes. Esto necesita que los dirigentes sindicales y obreros recuperen y fortalezcan su identidad, compromiso y coherencia como parte dirigente en la lucha económica, política e ideológica de la clase trabajadora. Pero lo anterior no basta. Hace falta levantar el proyecto político y la organización política de la clase trabajadora, para luchar por la toma del poder del Estado, para instituir políticas dirigidas a las grandes mayorías. Esta tarea significa el fortalecimiento y desarrollo del partido comunista, el Partido Guatemalteco del Trabajo, el cual constituye nuestro instrumento para librar nuestra lucha como clase trabajadora del campo y la ciudad. Estas son las tareas estratégicas que nos corresponden. Estas con nuestras formas de organización y lucha que deben ocuparnos y comprometernos.


¡Es esta lucha a la cual te convocamos, compañera y compañero trabajador!

Camino Socialista No 19, septiembre de 2016, Año 3, Época 1.