viernes, 28 de abril de 2017

PRONUNCIAMIENTO DEL PARTIDO GUATEMALTECO DEL TRABAJO EN OCASIÓN DEL PRIMERO DE MAYO DEL 2017

La lucha anticapitalista debe ser total


La clase trabajadora constituye la inmensa mayoría de la población en todas las sociedades del mundo. Su explotación permite el desarrollo del capitalismo a escala local, nacional y mundial, la generación de riqueza y la acumulación del capital que se concentra cada vez en menos manos.

Históricamente, la burguesía ha sometido a las trabajadoras y los trabajadores a una explotación feroz, con salarios de hambre, condiciones de trabajo altamente riesgosas, seguridad social mínima o inexistente, poco o nulo acceso a la salud, a la educación, a la recreación y a una vivienda digna.

En su fase actual, el capitalismo neoliberal ha agravado la explotación, la opresión y las condiciones de vida de la población trabajadora. Ha llevado hasta sus límites inhumanos la explotación y la acumulación de capital. Ha destrozado los pocos derechos laborales y sociales conquistados. Ha impuesto la flexibilización laboral y ha expulsado del mercado de trabajo a millones de trabajadores. Se siguen reproduciendo formas esclavistas y semiesclavistas de producción, como muestra la situación de sobre explotación laboral que sufren millones de trabajadores del mundo (en el campo, en la ciudad, en las fábricas o maquilas, en los distintos centros de trabajo), especialmente de niños y niñas, adolescentes, jóvenes y mujeres.  

En su fase actual de acumulación, el capitalismo se impone y expande violentamente a escala global. Esto ocurre en los países y territorios que poseen los recursos naturales para la reproducción de capital (agua, gas, petróleo, agrocombustibles, minerales, etc.), así como la tierra y mano de obra barata, como es el caso de Guatemala. Se generaliza la injerencia y alianzas con gobiernos reaccionarios, las intervenciones militares y militarización de los territorios, las acciones desestabilizadoras sobre gobiernos progresistas o revolucionarios y la implantación de transnacionales en los territorios.  

Se generaliza la apropiación de los medios de producción por el capital, el expolio a los pueblos, el despojo de los bienes comunes y de vida, la represión y criminalización de las luchas incansables de los pueblos y de la clase trabajadora contra el capital.

En Guatemala el despojo de las tierras, territorios y bienes naturales de las comunidades y los pueblos indígenas, ha sido consecuencia de la expansión del capital transnacional en alianza con capitales nacionales, que se suman en condición de dependencia. La expansión de los monocultivos como la palma de aceite y la caña de azúcar, la construcción de hidroeléctricas y el incremento del extractivismo son expresión de la injerencia de las transnacionales capitalistas en los territorios principalmente de los pueblos indígenas.

La juventud trabajadora padece con férrea intensidad la explotación capitalista. No logra incrustarse al mercado laboral. Se les designa trabajos precarios sin prestaciones laborales, con bajos salarios y jornadas de trabajo extenuantes. Se les condena a la marginalidad y la emigración forzada.

Las mujeres guatemaltecas viven de manera agravada la explotación y la opresión capitalista y patriarcal como trabajadoras. Tienen varias e interminables jornadas de trabajo, ganan menor salario, carecen en mayor medida que los hombres de derechos laborales y son acosadas sexualmente en los centros de trabajo.

Por tales razones, debemos redoblar muestra lucha y resistencia contra el capital nacional y transnacional, contra el Estado burgués y el sistema político que los sostiene. Es urgente y necesario retomar las luchas populares y de la clase trabajadora en todos los frentes de manera ofensiva. 

Este Primero de Mayo que conmemoramos el Día Internacional del Trabajo, llamamos a todas y todos los trabajadores a organizarse masivamente en sindicatos y velar para que  tengan una posición clasista, ética y combativa para poder enfrentar a los capitalistas y al capitalismo y liberarnos de las cadenas de la explotación, la opresión y la hegemonía de la clase burguesa.

Debemos luchar contra la dominación, la explotación y la opresión patriarcal. Tolerancia cero a la violencia machista contra las mujeres, las niñas, los niños y los hombres y mujeres de diversidad sexual.

Detengamos con nuestra decidida lucha el racismo contra los pueblos indígenas y la explotación destructiva de la naturaleza.

Retomemos el marxismo, nuestra teoría revolucionaria, para avanzar en el camino de la revolución y dar continuidad creadora, en las condiciones y en la realidad nuestra, a la tarea histórica de construir el Socialismo. En ese camino, debemos recuperar aquellos aprendizajes que nos legó la Gran Revolución Socialista de Octubre en Rusia de 1917.

De manera combativa enfrentemos la agresión imperialista contra los pueblos de Venezuela y Siria. Denunciemos las guerras imperialistas y luchemos por la paz entre los pueblos.


¡Viva la clase trabajadora!
¡Viva la lucha anticapitalista en todos los países del mundo!
¡No a las guerras del imperialismo!

Por Guatemala, la Revolución y el Socialismo
Partido Guatemalteco del Trabajo
PGT