lunes, 10 de julio de 2017

ASÍ ACTÚA EL ESTADO CAPITALISTA AHORA

Editorial
Camino Socialista No 25

La burguesía y su Estado guardián de sus negocios, promulgan leyes y políticas para lograr el crecimiento exponencial de sus ganancias, a costa de la explotación y opresión de las clases trabajadoras y del deterioro alarmante de sus condiciones de vida. 

Esto se expresa en leyes que garantizan una mayor flexibilidad laboral. Que se traduce en legalizar lo que empresarios ya realizan: contratación por horas o por algunos cuantos meses o por quincenas alternas, pagando en el campo salarios muy bajos de hasta 25 quetzales el jornal. Sin garantías de condiciones dignas de trabajo, sin seguridad social y sin prestaciones laborales. El 90% de los/as trabajadores/as no reciben el salario mínimo legalmente constituido (en zona urbana el 50% no recibe salario mínimo y en zona rural el 90% no lo recibe tampoco). Eso representa uno de los principales factores que imposibilitan la organización sindical que garantice una mínima defensa de los intereses de las clases trabajadoras guatemaltecas. 

También se expresa en leyes y resoluciones judiciales que garantizan el saqueo y expolio de los bienes comunes como los ríos, lagos, subsuelo y extensas porciones de tierras, en donde construyen hidroeléctricas, desvían corrientes de agua, extraen minerales y metales preciosos, y siembran extensos monocultivos. Los capitalistas agreden brutal y fatalmente a la naturaleza. Por otro lado, se recetan normas que no impiden que una empresa pueda apropiarse de un río para sus propios usos, privando del agua a miles de comunidades. Se aseguran legalmente la cesión de cualquier territorio para ser explotado por empresas mineras, petroleras, hidroeléctricas y telefónicas.

Se garantizan resoluciones que permiten que los proyectos extractivos continúen su ejecución a pesar de romper la propia legalidad estatal, por medio de lo cual continúa la invasión a territorios rurales ladinos e indígenas, con la consecuente expulsión de sus habitantes. Oportunistamente, recién, el CACIF presentó su particular propuesta de ley de aguas al Congreso de la República, con el nefasto objetivo de legalizar el despojo histórico de las aguas realizado por los finqueros y los dueños de la agroindustria. 

Está claro cómo el Estado burgués protege los intereses de su minoría clasista antes que cualquier interés de las mayoritarias clases trabajadoras. Los organismos del Estado y la Corte de Constitucional actúan fundamentalmente para proteger los intereses de la burguesía explotadora y opresora, de su capital y el de las empresas imperialistas transnacionales. 

En este marco, enfrentar los avances del capital requiere profundos esfuerzos organizativos y políticos de las clases trabajadoras. Es urgente y necesario retomar el movimiento sindical clasista y revolucionario, y dar las batallas, económicas, políticas e ideológicas contra la burguesía, su oligarquía y el imperialismo. LA UNIDAD DE LAS EXPRESIONES ORGANIZATIVAS DE LAS CLASES TRABAJADORAS ES INDISPENSABLE PARA ACTUAR COMO UN SOLO PUÑO QUE DERRIBE AL ESTADO BURGUÉS. 

Por Guatemala, la Revolución y el Socialismo 
Partido Guatemalteco del Trabajo