martes, 3 de julio de 2018

El imperio secuestra y aterroriza a nuestros hermanos migrantes


Estados Unidos se ha convertido en un imperio que aplica una política terrorista en su intento por detener la migración procedente de países como Guatemala.
Niños enjaulados, torturados por EEUU

Se ha dedicado al asesinato y captura de migrantes. En el primero de los casos ha institucionalizado la tolerancia hacia los guardias fronterizos para asesinar a sangre fría a cualquier indocumentado, como sucedió con nuestra hermana Claudia Patricia Gómez González, originaria de San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango. Este crimen es solo un ejemplo de una práctica que ocurre cotidianamente en la frontera de EEUU. Hace parte de esta misma política, la acción de grupos de estadounidenses fascistas que, literalmente, salen a cazar migrantes alrededor de la línea migratoria entre ese país y México.

A quienes son capturados se les confina en jaulas o grandes galeras, donde se les mantiene hacinados, con tratos crueles y violentos, limitados en sus posibilidades de resolver su situación jurídica para quedarse o ser deportados. Son mantenidos en una especie de “campos de concentración nazis”.

Estas condiciones se agravan en el caso de los niños migrantes. De hecho, los casos más graves han sucedido precisamente con las niñas, niños y adolescentes, quienes al ser capturados, son separados de sus padres. Igualmente, son encerrados en galeras, obligados a vestir uniformes como delincuentes, a estar en lugares sin las condiciones de dignidad humana y sometidos a tortura psicológica.

Miles de niños latinoamericanos han pasado o están en estas condiciones. En el caso de niñas, niños y adolescentes guatemaltecos, se habla que son alrededor de siete mil los secuestrados por el Estado estadounidense y –más grave aún– negados por el Estado guatemalteco.

Con estos hechos innegables, el imperio estadounidense ha instituido una política fascista, de terror hacia nuestros hermanos y hermanas migrantes, que se ven expulsados del país por un modelo económico que solo sirve a las empresas de la burguesía local  y transnacional. En este sentido, no encuentra ni medios de producción ni empleo, quedándoles como única opción el migrar de forma irregular. Así mismo, que se ven obligados a salir del país por la delincuencia y la represión tolerada, reproducida y ejercida por el capitalismo y el Estado a su servicio.

Los hechos de violencia institucionalizada por el imperio estadounidense, exacerbada por el actual presidente de ese país, son actos violatorios de los más elementales derechos.

Son estas razones por las cuales los comunistas luchamos por una política anticapitalista y antiimperialista. Solo construyendo una nueva sociedad y un nuevo Estado, socialista y antiimperialista, lograremos romper las cadenas que nos obligan a migrar y que nos orillan a ser tratados como animales por el imperio estadounidense.

Por ello, debemos levantar la voz y accionar contra esta política migratoria del imperio, contra la servil acción del Estado guatemalteco y contra el capitalismo depredador que sufrimos y que nos fuerza a migrar. Así mismo, a rechacemos tajantemente los financiamientos, discursos e imposición de políticas que de forma permanente articulan y concretan la injerencia de su embajada en nuestro país.

¡Libertad para nuestras
hermanas y hermanos migrantes!

Editorial, Camino Socialista No 36, junio, año 5, Época I